Todos los oyentes se quedaron impactados por aquella historia narrada por el moreno, el director no sabia como actuar o decir ante la perspectiva del joven Gimenez y a decir verdad no tenia nada que ver con aquella situación tan "peculiar".
- ¡Daniel te que equivocas ese día estaba nublado y estaba cayendo un tremendo palo de agua y a decir verdad ¡yo! me vine en un taxi que estaba destruyéndose tanto por fuera, como por dentro, era un cacharro Daniel! ¡no una limusina negra! ¡y me sangraba la puta cabeza por culpa del mismo carro!- dijo Angel Andrés Noah un chico de cabello azabache de contextura delgada y algo alta, su camisa negra esta rajada y quemada en algunas partes, su pantalón manchado de pintura rosa y verde y en su cabello algunas de sus mechas rojas se ocultaban por la pintura blanca que le había caído, acomodo sus lentes de montura negra y gris en el puente de su nariz que ocultaba un poco sus ojos amarillos.
-¡No arruines mi perspectiva genial Angelito!, ¡pero si habían unicornios y flores!-
-¡No, no habían!-
-¡Si, si habían! ¡pero alguien como tu, de tu típico clan anti-creyentes no los ven! ¡estúpido rojizo!-
-¡Muy bien basta! no tolerare esa conducta de nuevo en mi oficina, Daniel esa historia no es la que quiero, quiero que me cuenten como es que llegaron a "esto"- les reprocho el director señalándolos, aquella tarde de noviembre siete estudiantes del cuarto curso estaban en la oficina del director, sentados frente a su escritorio color crema todos tenían sus ropas rasgadas, llenas de pintura y una que otra herida.
-¡Yo le explicare anciano, lo que realmente ocurrió! - dijo Christopher Alvares un chico de 15 años robusto y con cara de matón de ojos verde oscuro, estaba sin camisa dejando al descubierto todo su abdomen y torso, cargaba un pantalón militar y unas botas, su cabello corto le daba un aspecto de rudo y mala persona-o eso pensó el directo- se trató de levantarse del asiento pero la sangre de su pierna no ayudaba mucho, se acomodo la camisa que utilizo como gaza para evitar que le sangrara más - verá anciano, nosotros queríamos ¡dineros, tequila y mujeres!- se recostó del espaldar del asiento y plasmo una sonrisa en su cara, él con resaca era horrible. Pensaron todos sus amigos.
-Eso no es cierto señor, lo que pasa es que él ésta ebrio no crea nada de lo que diga, por favor- respondió Javier Fernandez, el cual no se encontraba ni mejor ni peor que Christopher, sus ropas estaban rasgadas por lo que parecían garras, y su cabello estaba pintado de morado por una extraña razón y su color castaño claro se notaba poco, sus ojos gris azulados estaban ocultos por su cabello y lentes manchados de todos los colores, igual que en toda su ropa e cuerpo.
-Solo necesito que me digan que fue lo que paso chicos, ¡nada más!-
-Estábamos deteniendo unas sombras feas y horrorosas en la azotea de la academia y luego saltamos al bosque (¡si desde la azotea!), y luego nos rodearon en un templo viejo con un montón de arañas y luego.. -
-Les atacamos con pintura-
-Palos-
-Y hielo, fuego, más sombras-
-¡Eso fue lo que paso!-
-Si, lo que ellos dijeron-
-ya va, esperen.. ¿qué?- dijo Antony Coronel, acomodando su cabello marron que tenia pintura verde, sus lentes de sol que siempre llevaba estaban manchados de naranja y rosa igual que sus ropas quemadas y rasgadas.
-Antony no te explicaremos de nuevo, da mucha flojera - respondió Angel mirándole con seriedad
-¿Qué sombras?- pregunto el director
-¿Sombras de qué?- dijo Daniel sonriendo
-¡El anciano está drogado!- siseo Christopher moviendo sus manos y brazos como si estuviese rapeando
-¡Si eso!- Afirmó Mauricio, un chico bajo moreno de cabello rebelde de color azabache, con pantalones holgados y camisa beige manchados de pintura naranja y rosa
-Eso es todo, ¿no? si eso es todo-
-Bye bye anciano~ - Dijo Daniel despidiéndose estirando su brazo entero, abriendo la puerta de la oficina saliendo de ésta.
-Au revoir - Dijo Angel acomodándose la montura de sus lentes, sonriendo le mientras seguia a el resto cerrando la puesta después de salir.
Los chicos salieron de la oficina y se dirigieron al departamento de hombres, se merecían una ducha luego de semejante pelea, Mauricio, hablaba animadamente con Mario, su mejor amigo que consideraba su hermano de otra madre, Javier regañaba a Antony por ser tan despistado junto a Christopher y delante de todos ellos iban Daniel y Angel hablando de cosas normales, ninjas, payasos, unicornios, muertes, cosas típicas en los adolescentes.
En la zona sur de Croît Ombre, se ubica una academia de la era antigua. Creada y ejercida por Adam Ludwiger miembro del clan de las tinieblas igual que los primeros maestros, de dicha escuela, situada en un campo abierto que le da su aspecto de casa embrujada. Es un castillo grande de piedra caliza que le rodean dos edificios de piedras alargados más recientes, un enorme campus rodea toda la academia y en sus limites está ubicado un bosque que el pueblo lo llama "el bosque negro" ya que esta rodeado principalmente de oscuridad y sombras, unas criaturas peligrosas llamadas "sombras" o "shades" habitan en él junto a centauros y un sinfín de criaturas fascinantes. las instalaciones funcionaban bajo un circuito de reglas sencillas para poder garantizar la seguridad a los estudiantes, estas reglas eran nada más cinco: la primera era no deambular por los pasillos a altas horas de la noche y mediante las clases, la segunda es que está prohibido entrar al salón 18-B del cuarto piso en la torre este; la tercera es, no entrar al bosque sin compañía; la cuarta es que, no se debe matar a ninguna criatura o bestia que viva en esa zona y por ultimo lugar tenemos que los chicos y chicas no pueden entrar al dormitorio femenino o masculino sea tal caso a partir de las seis de la tarde.
Los siete amigos, se dirigieron al bosque hablando animadamente olvidando al mundo que los rodea solo existían ellos, caminaron por el camino de piedra que estaba oculto por la maleza y raíces verdes que se desaparecían en el horizonte oscuro y del bosque, los arboles gigantescos hacían que los rayos del sol se infiltrara de forma mágica y espectacular como si fuesen estrellas en pleno día. una casita de madera con techo de color morado en medio de un árbol les dio una cálida bienvenida a los siete amigos que seguían hablando y peleando como si se conociesen desde la niñez.
-Solo necesito que me digan que fue lo que paso chicos, ¡nada más!-
-Estábamos deteniendo unas sombras feas y horrorosas en la azotea de la academia y luego saltamos al bosque (¡si desde la azotea!), y luego nos rodearon en un templo viejo con un montón de arañas y luego.. -
-Les atacamos con pintura-
-Palos-
-Y hielo, fuego, más sombras-
-¡Eso fue lo que paso!-
-Si, lo que ellos dijeron-
-ya va, esperen.. ¿qué?- dijo Antony Coronel, acomodando su cabello marron que tenia pintura verde, sus lentes de sol que siempre llevaba estaban manchados de naranja y rosa igual que sus ropas quemadas y rasgadas.
-Antony no te explicaremos de nuevo, da mucha flojera - respondió Angel mirándole con seriedad
-¿Qué sombras?- pregunto el director
-¿Sombras de qué?- dijo Daniel sonriendo
-¡El anciano está drogado!- siseo Christopher moviendo sus manos y brazos como si estuviese rapeando
-¡Si eso!- Afirmó Mauricio, un chico bajo moreno de cabello rebelde de color azabache, con pantalones holgados y camisa beige manchados de pintura naranja y rosa
-Eso es todo, ¿no? si eso es todo-
-Bye bye anciano~ - Dijo Daniel despidiéndose estirando su brazo entero, abriendo la puerta de la oficina saliendo de ésta.
-Au revoir - Dijo Angel acomodándose la montura de sus lentes, sonriendo le mientras seguia a el resto cerrando la puesta después de salir.
Los chicos salieron de la oficina y se dirigieron al departamento de hombres, se merecían una ducha luego de semejante pelea, Mauricio, hablaba animadamente con Mario, su mejor amigo que consideraba su hermano de otra madre, Javier regañaba a Antony por ser tan despistado junto a Christopher y delante de todos ellos iban Daniel y Angel hablando de cosas normales, ninjas, payasos, unicornios, muertes, cosas típicas en los adolescentes.
En la zona sur de Croît Ombre, se ubica una academia de la era antigua. Creada y ejercida por Adam Ludwiger miembro del clan de las tinieblas igual que los primeros maestros, de dicha escuela, situada en un campo abierto que le da su aspecto de casa embrujada. Es un castillo grande de piedra caliza que le rodean dos edificios de piedras alargados más recientes, un enorme campus rodea toda la academia y en sus limites está ubicado un bosque que el pueblo lo llama "el bosque negro" ya que esta rodeado principalmente de oscuridad y sombras, unas criaturas peligrosas llamadas "sombras" o "shades" habitan en él junto a centauros y un sinfín de criaturas fascinantes. las instalaciones funcionaban bajo un circuito de reglas sencillas para poder garantizar la seguridad a los estudiantes, estas reglas eran nada más cinco: la primera era no deambular por los pasillos a altas horas de la noche y mediante las clases, la segunda es que está prohibido entrar al salón 18-B del cuarto piso en la torre este; la tercera es, no entrar al bosque sin compañía; la cuarta es que, no se debe matar a ninguna criatura o bestia que viva en esa zona y por ultimo lugar tenemos que los chicos y chicas no pueden entrar al dormitorio femenino o masculino sea tal caso a partir de las seis de la tarde.
Los siete amigos, se dirigieron al bosque hablando animadamente olvidando al mundo que los rodea solo existían ellos, caminaron por el camino de piedra que estaba oculto por la maleza y raíces verdes que se desaparecían en el horizonte oscuro y del bosque, los arboles gigantescos hacían que los rayos del sol se infiltrara de forma mágica y espectacular como si fuesen estrellas en pleno día. una casita de madera con techo de color morado en medio de un árbol les dio una cálida bienvenida a los siete amigos que seguían hablando y peleando como si se conociesen desde la niñez.
es muy bueno bbe* exijo la segunda parte
ResponderBorrarCuando me inspire de nuevo c:
Borrar